Noticias

Informe Construya N° 489- Febrero 2026

 

2025: UN AÑO DE ESTANCAMIENTO

 

Lic. Pablo A. Lara - Director de ESTRATECO Consultores - El conjunto de los despachos de los principales insumos para obras cerró 2025 en un nivel casi idéntico al promedio de las entregas realizadas entre diciembre ´24 y noviembre ´25. Tal como surge del gráfico que se presenta a continuación, el Indicador Sintético de Actividad de la Construcción (ISAC) desestacionalizado hace trece meses que está estancado, en un nivel que resultó 6,3% superior al deprimido nivel de 2024. Hubo recuperación de la demanda privada y también una leve reaparición de la demanda de asfalto y hormigón para reparación/terminación de obras viales, todo lo cual no alcanzó para compensar la gran caída de 2024 (período en el cual a las menores demandas privada y pública se le sumó la corrección a la baja de los stocks a lo largo de toda la cadena de valor). Para tener una mejor comprensión, cabe señalar que de los últimos catorce años, los despachos registrados en 2025 sólo fueron superiores a los de 2020 (pandemia + ´cuarentena´; +1,1%). Por su parte, continuó observándose una amplia heterogeneidad de comportamientos al desagregar el ISAC por insumos en diciembre de 2025. En tanto, el Índice Construya (IC) arrojó una caída de 11,6% mensual desestacionalizada en el primer mes de 2026, muy probablemente influenciada por cuestiones como las vacaciones y las paradas técnicas de plantas. Como lo señalamos todos los años, hay que esperar a conocer las mediciones de febrero y marzo para contar con un dato más realista de la evolución de los despachos de insumos referida al primer cuarto del año. Por último, y mirando hacia adelante, en noviembre la superficie autorizada para ejecutar obras privadas en los municipios más importantes del país continuó recuperándose en términos interanuales, y en los primeros once meses de 2025 ya acumuló una mejora de 6,1% anual, con la que interrumpió tres años consecutivos de caídas.

 
 

El ISAC corregido por estacionalidad exhibió una recuperación de 3,8% mensual en diciembre pasado, con la cual revirtió casi totalmente la caída que había registrado en noviembre. Pero cuando salimos del mes a mes y extendemos el análisis, surge claramente el estancamiento de los despachos de insumos ya por trece meses consecutivos. Es cierto que en la comparación interanual los realizados en 2025 fueron 6,3% superiores a los de 2024, pero ello se debió a la recuperación que mostraron entre mayo y diciembre de 2024 (particularmente concentrada en el trimestre mayo-julio, ya que a partir de agosto el proceso perdió impulso), tras el ‘desplome’ que se verificó entre noviembre de 2023 y abril de 2024, mientras se producía la transición de un esquema macroeconómico a otro. 

Todo esto está explicado por varios factores. En primer lugar, hubo menos demanda de insumos por parte del sector público, producto del gran ajuste (nominal!) que realizó el gobierno nacional a partir de diciembre de 2023, siendo el nivel de gobierno que más fondos destinaba a la inversión en construcción (vial, vivienda, infraestructura), tanto a través de la ejecución directa como a través de las transferencias a las provincias. A lo largo de 2025 se recuperaron los despachos de asfalto y hormigón, probablemente dinamizados por la aplicación de fondos provinciales y/o municipales en el marco del calendario electoral, pero lo hicieron desde un punto de partida mínimo y con fondos reducidos. En segundo lugar, el proceso de desinflación, y más allá de la ralentización que mostró en los últimos meses, hizo desaparecer la ansiedad de todos los actores de la cadena de valor por desprenderse de los pesos y formar inventarios, en la búsqueda por mantener el capital de trabajo. Este fue un cambio muy importante, porque la aceleración de la tasa de inflación en 2022 y sobre todo en 2023, llevaron a intensificar de manera apreciable las compras adelantadas de insumos, así como también sucedió en muchos otros sectores productores de bienes. En tercer lugar, hubo menos demanda privada, porque el proceso de estabilización hizo subir de forma rápida y significativa el costo de construcción expresado en moneda ‘dura’, pero no ocurrió lo mismo con el precio del metro cuadrado terminado. El mercado inmobiliario cuenta con un stock de unidades acumulado muy importante, al tiempo que el poder adquisitivo de las familias viene recuperándose de manera gradual, y el crédito hipotecario comenzó a resurgir recién en el último trimestre de 2024, si bien desde ‘cero’, y ya en el tercer trimestre de 2025 comenzó a verse impactado negativamente por el deterioro del contexto financiero en los meses previos a las elecciones legislativas de medio término. En línea con todo esto, el mayor dinamismo del mercado inmobiliario se explicó por una recuperación importante del número de operaciones de compraventa. La suba del valor del metro cuadrado en dólares fue menos relevante hasta el momento.

 
 
 

En el caso de los insumos más vinculados con la obra gruesa, en diciembre exhibieron una nueva baja, de 3,17% mensual desestacionalizada, marcando el nivel más bajo de los últimos catorce meses. Y de esta manera, entre puntas del año (dic. ’25 vs. dic. ’24) tuvieron una contracción de 4,5%. A la inversa, en el cierre del año los envíos al mercado de insumos de terminación presentaron una mejora de 13,5% mensual, luego de dos meses muy flojos, con lo cual en la comparación interanual registraron una suba de 6,33%. Por su parte, las entregas de asfalto cayeron 11,6% con relación a noviembre y quedaron también 3,8% por debajo del nivel alcanzado en diciembre del año anterior.

 
 

La apertura del ISAC por grupos de insumos arrojó una disparidad de comportamientos muy significativa. Hubo cuatro grupos de insumos con subas mensuales atípicas, probablemente impulsadas por cuestiones comerciales: agregado ‘vidrio plano para construcción, tubos sin costura y grifería’ (28,9%), artículos sanitarios de cerámica (25,6%), hierro redondo y acero para construcción (12,7%) y pinturas (12,3%). Luego se ubicaron otros cuatro grupos de insumos con mejoras muy moderadas (entre 2,8% y 1,3% mensual): yeso, mosaicos graníticos y calcáreos, pisos y revestimientos cerámicos y placas de yeso. En tanto, las entregas de cales se mantuvieron en el mismo nivel de noviembre. Y del otro lado de la línea hubo dos insumos con caídas moderadas, cemento Portland (-2,0%) y hormigón elaborado (-5,1%), y otros dos con retrocesos importantes, asfalto (-11,6%) y ladrillos huecos (-11,7%). 

 
 

Y al comparar los niveles de las entregas realizadas en el cierre de 2024 y en el cierre de 2025, surgieron también comportamientos muy disímiles entre los diferentes grupos de insumos. Sólo cinco insumos tuvieron despachos simultáneamente mayores a los de diciembre de 2024 y superiores al promedio mensual de los realizados en los doce meses comprendidos entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025. Se trató del agregado ‘vidrio plano para construcción, tubos sin costura y grifería’, artículos sanitarios de cerámica, hierro redondo y acero para construcción, pinturas y hormigón elaborado, tal como se presenta en el gráfico siguiente. En los restantes nueve grupos de insumos, hubo bajas moderadas a significativas en ambas comparaciones. Entre los insumos con bajas moderadas se encontró ‘el termómetro’ de la actividad de la construcción, el cemento Portland, que en diciembre de 2025 alcanzó despachos 2,2% menores a los de diciembre de 2024 y 3,6% inferiores a los del promedio de los doce meses anteriores. Los otros tres fueron: placas de yeso, asfalto y cales. En tanto, las caídas más pronunciadas correspondieron a yeso, pisos y revestimientos cerámicos, mosaicos graníticos y calcáreos, y ladrillos huecos.

 
 

En enero 2026 se despacharon a plaza 788,2 mil toneladas de cemento Portland, es decir 5,2% menos que un año atrás (-23,4 mil tn). Al igual que en diciembre, se mantuvieron en el puesto Nº 16 (de los últimos cuarenta y seis eneros).

 
 

La apertura por tipo de envase mostró que en 2025 se enviaron al mercado 5,75 millones de toneladas de cemento en bolsa, lo que representó un retroceso de 0,4% con respecto al alicaído 2024 (-25,7 mil tn), y 4,34 millones de toneladas de cemento a granel, las que resultaron 14,7% mayores a las de 2024 (+556,8 mil tn). 

La serie de empleo formal en la construcción que publica regularmente el IERIC contabilizó un total de 359,87 mil puestos de trabajo, lo que representó una baja de 0,6% mensual, si bien se mantuvo 0,5% por encima del nivel alcanzado doce meses antes (+1.858 puestos de trabajo). 

 
 

Por último, y mirando hacia adelante, en noviembre la superficie autorizada para ejecutar obras privadas en los 246 municipios más importantes del país continuó recuperándose en términos interanuales (13,6%), totalizando 1,338 millones de metros cuadrados (+160,34 mil metros cuadrados), y en los primeros once meses de 2025 ya acumuló una mejora de 6,1% anual, con la que interrumpió tres años consecutivos de caídas, al sumar 14,54 millones de metros cuadrados (+831 mil metros cuadrados).

 
 

Los municipios que informan al INDEC y que se ubican en la provincia de Buenos Aires autorizaron en conjunto 4,713 millones de metros cuadrados en enero-noviembre de 2025, es decir 7,1% más que en el mismo período de 2024 (32,4% del total autorizado en los 246 municipios considerados). Y la Ciudad de Buenos Aires aprobó otros 2,067 millones de metros cuadrados (en noviembre autorizó 336.441 m2, el área más grande desde marzo de 2023), es decir 32,7% más que en enero-noviembre de 2024, llegando su importancia relativa hasta 14,2% del total. En tanto, Córdoba aprobó 9,8% del área total, Santa Fe, 8,5%, Mendoza, 6,0%, y Entre Ríos, 4,6%.

A nivel de municipios, en los primeros once meses de 2025 los más importantes fueron: CABA (14,2%), Córdoba capital (Córdoba; 4,7%), Tigre (PBA; 3,4%), La Plata (PBA; 2,7%), Rosario (Santa Fe; 2,3%), Luján de Cuyo (Mendoza; 2,1%), Moreno (PBA; 1,9%), Neuquén (Neuquén; 1,8%), Berazategui (PBA; 1,5%), y Almirante Brown (PBA; 1,4%).